Cálmate
He de confesar, que siento cosas.
Siento miedo; miedo a que los hechos no ocurran como lo he planeado.
siento seguridad; porque sé que a veces improvisar es mejor que planearlo todo.
Siento que me encantas; me encantas porque eres distinto a los demás, diferente, especial.
siento frío; frío al pensar en que tal vez no pueda abrazarte como quisiera.
He de confesar, que pocas veces me he sentido como me siento ahora.
Soy como una niña pequeña jugando al pillarse, en el patio de su colegio, con el niño que le gusta. Los mismos nervios, la misma inocencia, el mismo jugueteo. El mismo sentimiento, tal vez.
He de confesar, que sé, que quizás nunca te enteres de que quién hablo eres tú.
Ya pasaste de ser "él",
porque ahora eres tú.
y ojalá yo.
sábado, diciembre 17
martes, diciembre 13
i rrepetible.
Miraba a través del vidrio el paisaje más bien gris que se encontraba a mi alrededor. Llenas de sonrisas, mis acompañantes reían, hablaban y cantaban cualquier melodía para pasar el tiempo. El paisaje iba cambiando, el cielo iba tomando débilmente de un tímido color azulado, que nos anunciaba la llegada de aquello por lo que tanto habíamos esperado. Los segundos pasaban, los minutos cambiaban, las horas eran lentas, pero al fin y al cabo un viaje muy rápido, que nos mostraba lo hermoso que puede llegar a ser algo tan simple; diez árboles en vez de uno y el panorama es completamente distinto, el aire se respira de otra manera, el sol te despierta más amablemente, y el vidrio empañado te impide descubrir la belleza de lo que se encuentra al otro lado. Poder sentir el agua correr por tu cuerpo, sentir que tu cuerpo corre por el agua y lo penetra de una forma brusca e inocente a la vez, además de pedalear sobre ella y sonreír sin ningún motivo aparente más que la espontaneidad del momento, es un regalo de la naturaleza y el hombre; tan grande y significativo, que es más bien como una alianza, un equilibrio perfecto entre dos figuras completamente distintas, perfectas y asombrosas. Las noches... las noches eran noches mágicas, a pesar de que en una primera vista no era más que diversión barata (y ni tan barata), tienen todo un trasfondo para analizar, que nos podría hacer llegar a la conclusión de que en momentos tan simples como esos, reinaba un ambiente grato y de confianza que nunca antes había sentido, las carcajadas abundaban, las risas sobraban, y sentía un alborozo en mi alma totalmente distinto a todo. Y de las risas al llanto, a ese llanto emocionante que aunque te haga lucir triste y con el alma partida en mil pedazos, te hace sentir feliz y a la vez unida con todos esos pares de ojos que expulsan lágrimas con la misma emoción que una misma. Palabras, ordenadas de alguna manera especial para que te toquen el corazón, te hagan pensar, emocionarte, sentir y llorar, como mencioné anteriormente. Fue lindo, fue hermoso, ese sentimiento que nunca antes creí sentir. No olvidaré, nunca, todas esas mezclas extrañas y nuevas de sentimientos, de la pureza de beber el agua directamente desde el río hacia mis labios, de la adrenalina y juventud de remar hasta no poder sentir los hombros, de manera que el agua golpeaba directamente tu cara tu cuerpo y refrescaba tu alma... de la alegría y júbilo de bailar y beber hasta no querer volver jamás, de la torpeza y diversión que nos otorgaba conversar y compartir con gente extraña unos minutos, de la confianza y seguridad que me hizo sentir un pasajero de mi vida, alguien completamente externo que llegó a tocar mi alma de manera tan profunda, y de una manera tan anormal... personas completamente distintas, pero que emocionalmente tal vez compartíamos algún tipo de conexión que hasta el día de hoy, en esta precisa hora en que lo escribo, no logro entender. En fin, tantas cosas que podría nombrar que no serían suficientes para expresar todo lo que requiero dejar en claro en este pequeño espacio que utilizo para ello. Siempre encuentro la palabra precisa, la sonrisa perfecta para hacerlo, pero en esta ocasión se me hace más difícil y extenso que en cualquier oportunidad anterior y la verdad es que está bien así; solo me es necesario recalcar una frase y momento determinado que, pienso, explica completamente lo que fue dicha experiencia;
"Miren a su alrededor, sientan lo que están sintiendo, respiren el aire, tal vez la cenizas... guarden las imágenes en su retina, por que algo como esto, no lo volverán a vivir jamás".
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