jueves, enero 19

más tiempo, menos viaje.

No es un asunto de miradas.
Quizás es más que eso. O mejor aún; tal vez no sea nada.
Mirar el paisaje hasta que llega a su fin, ver las luces que se mueven con una rapidez, confundiendo mis ojos, que con torpeza intentan perseguir a cada una de ellas.
Blanco, morado, blanco morado, blanco morado. Parecieran nunca acabar. Parecieran nunca empezar.
Luego del mareo y torpeza de esa inútil actividad, busco algo interesante que observar entre tantas personas. Y para mi sorpresa, lo encuentro. Llevaba una sonrisa en mi cara, y él la respondió. Sus pantalones azules, sus lentes rectangulares, sus zapatillas rojas, y su maleta que contenía un block de un cuarto de mercurio. Quizás contenía arte, expresión, vida, muerte, amor. Tal vez nada. Seguí buscando dentro del caluroso bloque de metal algo interesante que mirar. Pero me dí cuenta de que me mirabas. No sonreíste, yo sí. Te reíste de mi, y entonces, seguí mi camino y tú el tuyo. Sé que ambos seguimos riendo.

domingo, enero 8

y cuenta nueva.?

Tal vez una lista. Con cien cosas, por ejemplo. O simplemente una ducha.
Todo sirve, todo me sirve.
Volver a pensar, volver a creer, volver a sentir, y quizás más importante que eso; volver a escribir.
No es nada, es un conteo, una cuenta regresiva, un día más, otras 24 horas, desaprovechadas o productivas; he ahí el asunto importante y que me mantiene pensante con el fin de poder concluir algo en esta convocatoria tan masiva y popular. Hacer distinto un día de otro, un año de otro, diferenciar el 2011 con el 2012. Pero, Cómo? Simple. Una tarde pensando, dos noches conversando, un par de llamadas por teléfono, decenas de mensajes, dos cuadros sin terminar, tres regalos sin entregar, miles de sensaciones para liberar y una sonrisa permanente que espero, logre durar. Quiero cambiar sin dejar de ser yo, esa es la idea. Pero mantener estas ideas tan pesadas en una personalidad tan liviana es bastante difícil. Verte es la solución a todos mis problemas inexistentes, que sólo existen para que tú seas la solución a ellos. Mi único problema es no poder verte todos los días, es no poder besarte teniéndote tan cerca. Mi mayor problema es no poder responder a tu pregunta, por temor a no obtener una respuesta semejante. Nada más que tú envuelve mi mente, me hace distraerme de lo que más me preocupa. Pero cuando seas tu la salida a todo lo que envuelve mi mente, sé que no me arrepentiré; por el contrario, estaré agradecida de que haya podido hacer notar la diferencia entre un ciclo y otro; un ciclo fructífero y ordenado, desordenado y productivo, que ojalá lleve por nombre Año nuevo.