miércoles, junio 29

los sueños que tuvimos ayer...

Tú.
El motivo por el que sonreía, y la inegable razón de mis reflexiones vespertinas.
Pero los recuerdos me atacan, me hacen peor. Recordar que en esos momentos era feliz, que había algo que me mantenía en ese estado. En el que había sólo una respuesta a la común pregunta "¿cómo estás?".
Cada día que pasaba junto a tí, era un buen día. Cada conversación que mantenía contigo era especial. Cada vez que me decías, o te decía "te amo", me sentía la mujer más afortunada del mundo, y lo mejor es que así era; al tenerte, mis días se reducían únicamente a la felicidad infinita que me provocabas.
Y quizás no lo disfruté tanto, tal vez no fuí lo suficientemente clara para asumir que en esos momentos, tú, eras mi motivación en el día a día. Pero ahora más que nunca, me doy cuenta de que realmente, eres la parte más importante de mi vida, que con lo poco que tengo claro en mi vida, es claro que te amo, de un modo tan especial, de una manera tan única...

Pero como tú mismo lo dijiste en algún momento, "ya fué".
No sé muy bien si me fortalece o me debilita pensar en ti, verte y no hablarte como solía hacerlo. Porque sigo enamorada de tí, a pesar de que ya no nos une el mismo lazo, mis sentimientos son bastante estables y, te necesito de una manera que sólo yo puedo llegar a comprender.
Estoy ciega, y no he asimilado aún que no volverá a existir nada eso, ni conversaciones, ni besos, ni palabras bonitas, ni tardes maravillosas. Que debo hacer tal como con las cosas materiales y hecharles a una caja, y dejar que ahí, el tiempo y el polvo hagan lo suyo, y me permitan continuar con mi vida, como si esto hubiera sido sólo un buen capítulo de mi vida, y no mi vida. No lo que me daba las razones para sentirme yo.
Me resulta bastante díficil, pensar en una maravillosa vida, siendo que ya la conozco, el problema es que la conocí junto a tí.
Estoy aún en un sueño. Soñando que regresarás y nuevamente seguiremos recorriendo los matices de una vida feliz juntos. Es hora de despertar y asumir lo que está pasando, el mundo sigue estando ahí, sigo siendo yo, talvez un poco inestable, mas, es en eso en lo que me debo apoyar.
Pero vuelven esas sensaciones que tan bien experimentaba junto a tí. Y cada hora dándome cuenta de que me encantas, de que en algún momento y te tuve y ya no, lo único que hace es aumentar las ganas de estar contigo, de abrazarte fuerte, o simplemente saber que estamos juntos.
Me gustaría saber que estás bien, que sigues siendo feliz, y tu vida avanza sin mayores problemas. Tal vez así, pueda valerme de ello y en mi mente tener claro, que de alguna u otra forma, con mi presencia o ausencia, te hago feliz; como hace unos 7 meses prometí que podía hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario