Tal vez una lista. Con cien cosas, por ejemplo. O simplemente una ducha.
Todo sirve, todo me sirve.
Volver a pensar, volver a creer, volver a sentir, y quizás más importante que eso; volver a escribir.
No es nada, es un conteo, una cuenta regresiva, un día más, otras 24 horas, desaprovechadas o productivas; he ahí el asunto importante y que me mantiene pensante con el fin de poder concluir algo en esta convocatoria tan masiva y popular. Hacer distinto un día de otro, un año de otro, diferenciar el 2011 con el 2012. Pero, Cómo? Simple. Una tarde pensando, dos noches conversando, un par de llamadas por teléfono, decenas de mensajes, dos cuadros sin terminar, tres regalos sin entregar, miles de sensaciones para liberar y una sonrisa permanente que espero, logre durar. Quiero cambiar sin dejar de ser yo, esa es la idea. Pero mantener estas ideas tan pesadas en una personalidad tan liviana es bastante difícil. Verte es la solución a todos mis problemas inexistentes, que sólo existen para que tú seas la solución a ellos. Mi único problema es no poder verte todos los días, es no poder besarte teniéndote tan cerca. Mi mayor problema es no poder responder a tu pregunta, por temor a no obtener una respuesta semejante. Nada más que tú envuelve mi mente, me hace distraerme de lo que más me preocupa. Pero cuando seas tu la salida a todo lo que envuelve mi mente, sé que no me arrepentiré; por el contrario, estaré agradecida de que haya podido hacer notar la diferencia entre un ciclo y otro; un ciclo fructífero y ordenado, desordenado y productivo, que ojalá lleve por nombre Año nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario